martes, enero 24, 2006

Ciencia: Contaminantes químicos.-

Mucho se está hablando ultimamente de las plantas papeleras a instalarse en la Repùblica O. Del Uruguay y sus posibles efectos sobre el medio ambiente, entre los que podrían contarse las emisiones de dioxinas y de furanos, sustancias estas de elevada toxicidad para el ser humano.-
Para que puedan leer un poco mas acerca del tema, he seleccionado partes de un artículo en el que se informa precisamente al respecto de estos contaminantes, de esta manera podrán tener una mejor idea de lo que se habla.-
Aclaro que el artículo tiene una cierta tendencia "antipapelera" que personalmente no comparto; la idea es leerlo sin mas interés que el tècnico científico.-
E.Hyde.-


¿Qué son las dioxinas y furanos?

Los PCDD/PCDF (o simplemente “dioxinas y furanos”) son términos genéricos para denominar a un grupo de compuestos altamente peligrosos, con parecidas estructuras y mecanismos de acción tóxica. Algunos autores utilizan el término “doxinas” para abarcar a ambos grupos (PCDD/PCDF) bajo un mismo nombre.

Las dioxinas y furanos no son producidos comercialmente, ni se les conoce ninguna utilidad o aplicación. Se trata de compuestos químicos tóxicos que son producidos como resultado de procesos industriales, principalmente como subproductos en procesos en los que interviene el cloro. Por ejemplo, en la elaboración del plástico PVC, plaguicidas y disolventes organoclorados y durante procesos de combustión de compuestos organoclorados, (que tienen carbono y cloro en su molécula), como ocurre en los incineradores de residuos peligrosos o durante incendios accidentales de materiales o productos clorados.

La principal fuente de emisión atmosférica de dioxinas son los incineradores de residuos peligrosos, domésticos, hospitalarios o el uso de residuos peligrosos como combustible alterno en los hornos de cemento. La principal fuente de emisión de dioxinas en el agua son las descargas de la industria papelera que usa gas cloro para blanquear la pulpa para papel, tomando en cuenta que las dioxinas se forman al reaccionar el cloro con la lignina de la madera.

Las dioxinas y furanos tienen varias características comunes: son muy tóxicos, son activos fisiológicamente en dosis extremadamente pequeñas; son persistentes, es decir no se degradan fácilmente y pueden durar años en el medio ambiente; son bioacumulables en los tejidos grasos de los organismos y se biomagnifican, es decir, que aumentan su concentración progresivamente a lo largo de las cadenas alimenticias. Por su persistencia pueden viajar grandes distancias siendo arrastrados por las corrientes atmosféricas, marinas o de agua dulce, y mediante la migración a larga distancia de los organismos que los han bioacumulado. Tal es el caso de ballenas y aves.

Las dioxinas en el medio ambiente

En el agua. Debido a que son prácticamente insolubles en agua, las dioxinas se adhieren (“adsorben”) a las partículas en suspensión, que ingresan a la cadena alimenticia de los organismos acuáticos con altamente tóxicos sobre los mismos.

En el aire. Las dioxinas se hallan en la atmósfera adheridas (“adsorbidas”) a las partículas de polvo (cenizas volantes).

En el suelo. Dada su baja solubilidad en agua y su gran capacidad de adherirse a las partículas de suelo, su movilidad es extremadamente baja y se acumulan en el suelo.

En las cadenas alimenticias. Dadas su baja solubilidad en agua y su lenta degradación, las dioxinas se van acumulando las cadenas alimenticias. La bioacumulación es grande en los peces, así como en las grasas y en el hígado de los organismos terrestres. En el caso de las plantas, la bioacumulación es moderada. Es importante señalar a ese respecto que el tiempo de vida media de las dioxinas en el suelo asciende a más de 10 años (Rotard, 1987) y en el cuerpo humano es de hasta 6 años (Beck et al., 1987).

Cómo se expone el ser humano a las dioxinas

La ingestión de alimentos contaminados, especialmente carne y productos lácteos, es la principal manera de exposición. Su presencia se debe a que el ganado consume forraje vegetal contaminado con estos compuestos y los bioacumula en los tejidos grasos y la leche. Dicha contaminación se produce principalmente por la deposición y transporte atmosférico a grandes distancias, desde las fuentes de emisión atmosférica.

Otras vías importantes de exposición incluyen el consumo de pescado contaminado directamente por las descargas de dioxinas o por el depósito en aguas superficiales a partir de la atmósfera; su inhalación en lugares próximos a las fuentes de emisión atmosférica; y ciertas exposiciones ocupacionales, por ejemplo, de trabajadores de las industrias que producen compuestos clorados como por ejemplo fabricas de celulosa.

Efectos adversos en la salud

Es durante el desarrollo del feto donde la exposición a dioxinas puede ser mayor y los efectos más dañinos. Pasan de la madre al feto a través de la placenta. El mayor riesgo es durante las primeras nueve semanas de embarazo, mientras que los mayores defectos en el sistema nervioso central pueden ocurrir durante los primeros cuatro meses del feto. Las dioxinas son del grupo de agentes químicos que afectan el sistema endocrino: pueden entrar a las células y bloquear, imitar o alterar las acciones de las hormonas, pudiendo tener efectos negativos en el desarrollo neurológico, reproductivo, conductual y en el sistema inmunológico. Esto último puede propiciar que los niños contraigan más fácilmente enfermedades infecciosas, como bronquitis y enfermedades del oído. (Bejarano s/f)

Estudios en distintas especies de animales (ratones, ratas y hámsters), comprobaron que las dioxinas pueden causar cáncer en distintas partes del organismo: hígado, pulmones, lengua, parte superior de la boca, nariz, glándula tiroides, glándula adrenal, en la piel de la cara y bajo la piel. La Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos clasifica a las dioxinas como probables carcinógenos humanos. (Bejarano s/f)

Otros posibles efectos crónicos por la exposición a altas dosis de dioxinas en la vida adulta de los humanos incluyen la alteración de funciones inmunológicas y endocrinas (hormonales), cloracné y se sospecha que también endometriosis (desorden ginecológico, crónico y doloroso, en el que los tejidos del útero crecen fuera del mismo). (Bejarano s/f)

Un acuerdo internacional

Las dioxinas están en la lista de los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs). Afortunadamente, y luego de años de lucha, se han implementado varios acuerdos internacionales con respecto a la fabricación, uso y comercialización de los COPs. Uno de estos acuerdos ha sido el Convenio de Estocolmo sobre los COPs que reconoce las propiedades tóxicas y persistentes de estas sustancias y apunta a su disminución paulatina y eliminación. El convenio entró en vigencia el 17 de mayo de 2004 y Uruguay lo ratificó en febrero de 2004.

Este convenio ha sido el resultado de un proceso de negociación intergubernamental convocado por las Naciones Unidas para enfrentar los graves peligros para la salud humana y el ambiente derivados de las características de toxicidad, persistencia y bioacumulación de ciertos productos químicos orgánicos. El Convenio es un acuerdo internacional para eliminar 12 Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs), que incluyen compuestos químicos industriales como los PCB, plaguicidas como el mirex y contaminantes generados por procesos industriales como las dioxinas y furanos. En el caso de las dioxinas existe un compromiso de disminuir en forma paulatina y eliminar definitivamente – en caso que sea posible – las emisiones producidas por estos procesos.
LIBROUSADO.COM

El Tiempo por Tutiempo.net